ROMA, Italia

El Papa Francisco declaró Santo a dos de los más polémicos personajes de la Iglesia Católica Romana del siglo XX: al arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero y al Papa Pablo VI, quien se opuso abiertamente al uso de anticonceptivos en la década de los 60.

En una ceremonia celebrada este domingo ante decenas de miles de personas en la Plaza de San Pedro, Francisco santificó a las dos figuras católicas junto a otras cinco personas menos conocidas nacidas en Italia, Alemania y España en los siglos XVIII y XIX.

Romero, una figura latinoamericana que se dedicó a la protección de los pobres en un país violento, fue asesinado a tiros por ultraderechistas en 1980.