Agencias /WASHINGTON, EU

Miles de empleados federales privados de sueldo por culpa del cierre parcial de la Administración de Estados Unidos, que cumplió este viernes su primera semana, están empezando a sufrir las consecuencias y a exponer sus problemas personales a través de las redes sociales.

“Si cobro el trabajo de las últimas dos semanas tendré dinero para pagar las facturas, pero no más comida: vivimos de nómina a nómina y cosas vitales, como el coche, el horno o la estufa, siempre se rompen. Espero que no ocurra nada hasta que esto se acabe”, escribió en Twitter Freya Cerridwen, una madre soltera del estado de Michigan afectada por el cierre administrativo.

Otra mujer, que se identificó en esa red social como empleada federal sin dar a conocer su nombre, explicó hoy que, si esta situación se alarga dos semanas, su madre, que depende de ella, no podrá “comer ni tener acceso a sus medicamentos”.

“Soy financieramente responsable de mí misma y de una madre anciana que vive a 300 millas (482 kilómetros) de distancia. Dentro de dos semanas, ella no tendrá comida o medicinas”, lamentó la usuaria @sassinpynk.

Las quejas y reclamaciones de los trabajadores federales a través de las redes sociales han ido en aumento en las últimas horas, después de que las acciones del presidente estadounidense, Donald Trump, y del Congreso de Estados Unidos hayan apuntado a que el cierre administrativo se prolongará, como mínimo, hasta el inicio de 2019.